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Artículos en Contra el Bien General
Autor: Lic. Rafael Juárez M.
¿Quién conoce las Leyes?, ¿Para qué?
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Las leyes de un país son en líneas generales un conjunto de procedimientos, estatutos y prohibiciones creadas con el fin de regir la vida en comunidad y todos los aspectos públicos referentes a la entidad política que se entiende como estado. En un estado democrático, las leyes deben ser producto de la participación política de representantes del "pueblo" y siempre deben representar el máximo acuerdo de bienestar para éste ya que el pueblo siempre debe ser el objeto y sujeto de la democracia, regente del estado democrático.

Son así, las leyes, la base de la vida pública... pero ¿quién conoce las leyes en toda su extensión?. Generalmente nos enteramos de los detalles de las leyes de tránsito cuando algún fiscal nos detiene y luego de urgar torpemente en sus manuales, encuentran la ordenanza o ley que estamos infringiendo, sin entenderla totalmente en la mayoría de los casos.

No sabemos qué hacer si nos despiden y no nos pagan nuestras prestaciones sociales completamente. No sabemos si está mal o no que los partidos políticos dejen sus propagandas políticas después de las elecciones por tiempo indeterminado... Sabemos que algo anda mal, pero no sabemos exactamente QUÉ ES.

Nuestra ignorancia sobre las leyes del país es evidente y absoluta, es decir: no sabemos absolutamente nada de las leyes que nos rigen.

Las consecuencias de esto son extremadamente graves y podrían dar ciertas luces para tratar de entender la problemática política y social que nos afecta. El razonamiento es el siguiente:

.- En definitiva, el pueblo debería ser el objeto de la democracia, incluso en nuestro defectuoso y mal concebido sistema.

.- Sin embargo, el pueblo no quiere saber nada de política, ya que la política "es de los políticos". Las leyes son para los abogados. Nuestra educación y religión obscurantista nos han alejado del hecho de que somos los únicos constructores de nuestra realidad social y que nuestra desidia y falta de interés y conocimiento se reflejan directa y unívocamente en exactamente lo que estamos viviendo. En resumidas cuentas, NO SOMOS protagonistas de nuestra democracia. (Ver artículo sobre el voto).

.- El ciudadano no tiene idea de las leyes que él mismo debio haber construido y aceptado (o refutado en caso de no aceptarla). El ciudadano deja que la policía y otros cuerpos judiciales apliquen la ley hasta que la ley toca "magicamente" su hombro y es cuando se ve afectado e involucrado; es entonces cuando se preocupa de qué es lo que está pasando. Es cotidiano esperar a ser reprendido para interesarse sobre esa micro sección del codigo legislativo ya que es su bienestar personal el que está en juego.

.- Quiénes si conocen la ley tienen en su mano una gran arma para usarla a su favor y obtener beneficio personal. Esto es lo que SIN duda ocurre con los personajes políticos y legales de nuestro país. Nadie tiene entonces armas para defenderse por sí mismo. A nadie importa que pasó con los tarjetones de votos que todos vimos ser botados por la guardia nacional en las elecciones antepasadas; nadie sabe en qué parte de la constitución se prohibe eso. Hay un sentimiento de que "algo está mal" . Desgraciadamente este sentimiento está acompañado del sentimiento de "alguien tiene que arreglar esto", aderezado con la fatal idea de "alguien VA a arreglar esto y por eso voy a votar por él".

Es inminentemente necesario que conozcamos nuestras leyes así como conocemos el abecedario, así como conocemos los precios a los que vendemos nuestros productos. Somos los únicos objetos de éstas pero no las conocemos, no las construimos, no las aceptamos ni las rechazamos. Es como si quisiéramos vivir y que se nos olvide respirar... El no conocer las leyes es no conocer el país, es no conocer la política. Sin conocer esto, el acto de votar es (como en efecto LO ES en LA GRANDISIMA MAYORIA DE LOS CASOS) un acto vacío, nulo y lleno de superstición, comodidad y mediocridad.

Claro, no todo es tan fácil. No creo que haya persona que no esté de acuerdo con esta exposición en el punto de que debemos ser conocedores y constructores activos de nuestra realidad política y de nuestras leyes. Y entonces ¿por qué nunca jamás se ha hecho nada al respecto? . Es tan evidente pensar de que debería haber una materia llamada leyes en el bachillerato y, sin embargo, no es así.

Esto no es un accidente.

Esto no es un error, siempre ha sido parte de los planes de lo que se podría llamar trilladamente " Las esferas de poder" el que los votantes se comporten como "pueblo" en vez de como Comunidad; es decir que la ciudadanía se comporte como masa, como proletariado, como seres conformistas, supersticiosos, llenos de esperanzas y pobres de criterio. Es completamente absurdo pensar que este país va a "salir adelante" si somos seres completamente desinteresados y anómicos, o sea, que no nos importa nada las bases políticas de nuestro sistema. Nunca vamos a ser pastores de nada si somos ovejas.

Nunca se va a enseñar leyes en nuestras escuelas, nunca van a haber campañas políticas destinadas a que los ciudadanos ovejas conozcan las leyes. Por que eso atenta directamente contra la soberanía del "estado democrático" que NO somos nosotros, que NADIE sabe exactamente qué es.


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