La tragedia del Rock en Venezuela.
Capítulo 1: Perspectivas Iniciales
Comprendemos que es costumbre en los medios venezolanos obviar las producciones nacionales que no tengan un gran apoyo monetario de parte de grandes empresas y que siempre dan prioridad a producciones extranjeras, sobre todo las provenientes del mainstream norteamericano, ya que las gerencias de los medios de comunicación siempre tratan de ir "por el camino seguro" a la hora de hacer negocios en el mundo del espectáculo; pero también sabemos que esta cultura está cambiando poco a poco y que paulatinamente se le está dando un poco mas de atención a artistas que no tienen tanto apoyo, pero que la calidad de sus producciones está a alturas internacionales. Tambien comprendemos que el mundo del espectáculo está ampliando sus limites hacia otros estilos antes considerados tabú, como el rock, el metal y sus variantes.

Al contrario de como parecen pensar la mayoría de las personas que trabajan en los medios, no es solamente el medio el que complacientemente obedece a la preferencia del público, sino que, a priori y primordialmente, moldea el gusto del público para luego satisfacerlo. Un ardid común en la publicidad: " crea necesidades y luego complácelas"; justamente en esto se basa la práctica de la radio y la tv a la hora de difundir a ciertos artistas y a otros no. Los agentes están contínuamente en la búsqueda de artistas que se puedan convertir en "adictivos" para el público o en su defecto, maneras de hacer que un artista se vuelva adictivo, para entonces abarrotar la programación con su música y percibir los beneficios económicos de la adicción compulsiva del público; sin embargo esta adicción no se crea únicamente por un efecto "mágico" de la música en el escucha, sino por estrategias claras y enfatizadas de persistencia mediática que "crean y moldean" el gusto de la audiencia.

Siempre han existido personas dentro de los medios de comunicación dispuestas a apoyar el talento nacional, pero se topan siempre con la problemática de las actitudes equivocadas, producciones mediocres y con poca permanencia de los artistas en el "ruedo" (cosa que nos parece un efecto directo de la falta de atención que los medios prestan a los artistas venezolanos).

Las bandas y artistas deben estar conscientes de que son la piedra angular de la transformación que es necesaria y deben dar hasta lo último para hacer que sus proyectos tengan calidad de exportación, no dejar pasar detalles tanto a nivel musical como de presentaciones en vivo, imagen y material promocional, el mundo del entretenimiento es un mundo extremadamente exigente y es necesario estar preparado para asumir el compromiso; desde la produccón de demos, portadas, grabaciones, videos, páginas web hasta la producción de eventos como toques y presentaciones a prensa deben estar a la altura, no más errores, no más"por ahora", no más dudas ni reservas. Las posibilidades se abren cada vez más y solo basta con observar el status quo de las producciones a nivel internaiconal para aclarar un poco el camino. Cada vez más las limitaciones de "no se cómo", "no tengo plata" van perdiendo validez. En esta columna iremos desglosando punto por punto la tragedia del Rock en Venezuela pero con una perspectiva si se quiere sanadora, estudiando, descurbiendo y compartiendo herramientas, datos y contactos a los artistas lectores para comenzar a dejar de lado los pretextos y comenzar a trabajar en serio.

Sin embargo, en nadie mas que en los medios de comunicación reside la posibilidad de convertir a Venezuela en un país en el que el consumo de arte nacional se equipare o supere a la extrangera. Los tiempos están cambiando y poco a poco se está creando una consciencia diferente: el arte nacional SI puede ser rentable para los medios. Es justo y necesario crear y enriquecer la cultura venezolana difuendiendo sin miedo artistas venezolanos, exigiendole calidad en sus obras e imagen, asi como seriedad y responsabilidad en su gerencia.

Poco a poco el público está dejando de sentir que "solo lo extrangero vale la pena" y están abriendo su oído y pasión a artistas locales, dándole el mismo peso que a los artistas internacionales; esto lo indica la explosión de bandas y conciertos en los últimos dos años que ha más que quintuplicado la cantidad de años pasados como el 98, 99 o 2000. Éste es el tiempo, ésta es la oportunidad de abrir los ojos y abandonar los modelos mediocres que nos caracterizan como venezolanos.

Rafael Juárez - rafael@chaosavatar.com - www.chaosavatar.com